Traductores especializados en etiquetas

Las etiquetas de embalajes son de extrema importancia para el consumidor final. En este tipo de comunicación, generalmente se incluye información de procedencia, ingredientes y aditivos, cantidades, período de validez, modo de preparación, condiciones de uso, indicaciones de faja etaria a la que se destina el producto, entre otras características. Por medio de esa información, los consumidores pueden informarse y adquirir productos que atiendan sus necesidades y que no presenten riesgos a su salud o bienestar.

              Cuando una empresa define que una mercancía pasará a comercializarse en otro país, es imprescindible que toda la información presente en el embalaje original del producto se adapte al nuevo idioma de destino. En este caso, la traducción asume una gran importancia, ya que, además de garantizar la consistencia de la comunicación del producto en relación con el original, es preciso tener un cuidado especial con la terminología adoptada en el mercado en el que el producto se comercializará.

                Las etiquetas de medicamentos, por ejemplo, poseen terminología específica de las áreas de la salud y farmacéutica, que varían de un idioma a otro y no dependen exclusivamente de preferencias terminológicas del fabricante.

Las etiquetas para productos cosméticos tienen que ser conforme con las reglamentaciones pertinentes, entre las cuales el artículo 19 del Reglamento 1223/2009 sobre productos cosméticos.

              Por otro lado, está la traducción de etiquetas en productos alimenticios, que se enmarca dentro del sector de la industria alimentaria y engloba diversas áreas. El comercio y el mercado, el transporte, el envasado y la distribución de los productos o la alimentación y nutrición son algunas de ellas. Dentro de los documentos agroalimentarios, las etiquetas de los productos agroalimentarios ofrecen información a los usuarios que le ayudan a tomar decisiones de compra o decisiones saludables a la hora de comprar un producto. Ante la creciente preocupación de los consumidores sobre el cuidado de su cuerpo y los efectos sanitarios de los alimentos que consume, la etiqueta se convierte en su herramienta clave. Sobre todo, ante la enorme variedad de marcas y tipos de productos a nuestro alcance. El usuario lo tiene cada vez más difícil para elegir cuál es el producto que más satisface sus intereses y le aporta más beneficios saludables. Por tanto, la etiqueta se convierte en una pieza de comunicación e información entre la empresa y el consumidor.     

              Por lo tanto, quien piense que realizar una traducción profesional, con gran calidad, es una tarea simple, se equivoca ya que se requiere una terminología especializada en el par de lenguas de trabajo. El texto tiene una originalidad única, tales como la presencia de elementos verbales y no verbales con carga significativa. Un error en esta etapa puede causar grandes perjuicios, comprometiendo la imagen de marcas y empresas de manera irremediable, exigiendo al traductor competencias o requisitos muy particulares. Por eso, la traducción debe ser considerada un factor estratégico, trabajada por medio de un proceso minucioso, especialmente cuando se puede poner en riesgo el bienestar de las personas. Este es el caso de la traducción de etiquetas y embalajes. El método adoptado para garantizar la calidad de la traducción de etiquetados es la participación de traductores nativos, que han crecido en el país donde el producto será comercializado y que poseen conocimiento y familiaridad con la terminología del mercado del producto en cuestión.

En el Reino Unido, por ejemplo, se utiliza la codificación de color rojo, ámbar y verde.

La información nutricional codificada por colores te dice de un vistazo si el alimento tiene cantidades altas, medias o bajas de grasas, grasas saturadas, azúcares y sal:

En pocas palabras, cuanto más verde hay en la etiqueta, más saludable es la elección.

En los Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA Food and Drug Administration, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Agricultura (USDA United States Department of Agriculture, por sus siglas en inglés) son quienes deciden qué información va en la etiqueta de un alimento. Estas agencias requieren que todas las etiquetas de los alimentos muestren la misma información nutricional y de salud. El traductor especializado en etiquetas debe conocer todos los requisitos que marca la ley.

En Europa, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA European Food Safety Authority, por sus siglas en inglés) tiene el papel principal de evaluar y comunicar los riesgos relacionados con la cadena alimentaria.

En España, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición protege la salud promoviendo la seguridad alimentaria y la nutrición saludable.

Aquí en BBLTranslation trabajamos con los mejores expertos especializados en la revisión de la adecuación de las etiquetas a las disposiciones legales que les aplican.

Nuestros profesionales nativos comprueban que todo se ajuste a la normativa del país de destino y, en su caso, a la normativa comunitaria si procede.

            La calidad y seguridad alimentaria se traslada en el idioma de través de conocimientos profundos de la normativa en vigor y su aplicación práctica.

Pídenos un presupuesto para la traducción de etiquetas sin compromiso y estaremos encantados atender tu petición. También estamos disponibles para la revisión de etiquetas, la adaptación de etiquetas para mercados internacionales, la adecuación de las etiquetas a la normativa vigente.

Foto cortesía de OpenClipart-Vectors en Pixabay 

 

 



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